Zona arqueologica ixtepete

Zona arqueológica de Ixtépete

Ixtépete es una de las zonas arqueológicas más bonitas que existen en México. Por lo tanto, debes tenerla muy en cuenta. Pero, si no conoces nada sobre ella, te invitamos a que leas este post por completo.

TOP 3 de los mejores lugares de interés

Si quieres ir a la zona arqueológica mexicana Ixtépete, deberás visitar estos 3 lugares de interés bastante importantes cuando estés allí:

  • El templo mayor: El templo mayor es lo que primero visitan los turistas siempre que van a esta zona arqueológica. Aquí podrás aprender mucho sobre el mismo y pasar un rato diferente. Además, es tan extenso que puedes relajarte. Aquí puedes observar todos los recintos, las plazas y los basamentos hechos en toda la zona arqueológica.
  • Las plazas: Las plazas son unos lugares muy agradables para descansar después de un largo recorrido por el templo mayor. Cuenta con grandes historias importantes y con edificaciones con acabados perfectos. Mientras llegas a ellas, te darás cuenta de todos los cultivos hechos para la siembra de maíz y frijol.
  • Edificios: En esta zona arqueológica se encuentran una serie de edificios que están colocados encima del otro. Pero entre cada uno hay más de 50 años.

Te aseguramos que si vas a estos fantásticos lugares de la zona arqueológica podrás disfrutar de tu estadía al máximo.

Ubicación de la zona arqueológica Ixtépete

Este sitio arqueológico se ubica al sur del municipio de Zapopan, en Jalisco.

¿Cómo puedo llegar a la zona arqueológica Ixtépete?

Utilizando el transporte público se puede tener acceso a este sitio si se toma la ruta de autobuses 626, que parte desde el centro de Guadalajara.

Importancia cultural

Este sitio se encuentra ubicado en el valle de Atemajac, dentro de la zona conurbada de Guadalajara. Por lo tanto, se le atribuye una actividad comercial bastante importante, en especial con algunas regiones como La Quemada, en Zacatecas, además de los Altos de Jalisco. Los primeros habilitantes en esta zona compartían su tradición de las tumbas de tiro con la mayoría de la Zona Occidental de México.

Luego, se integró a la cultura material en este asentamiento, ciertos elementos pertenecientes a la cultura del Clásico mesoamericano, tales como el tablero y el talud, además de la distribución de tres templos que rodeaban un patio en la arquitectura, también, las vasijas con base anular en la cerámica, al igual que las representaciones estilizadas de Quetzalcóatl, en conjunto con las figurillas del tipo Teotihuacán ll. Su cronología se ubica en los años de 400 a 900 d.C, pero su ubicación cronológica fundamental fue en el Clásico Tardío, entre los años 600 a 900 d.C.

Esta zona la descubrió Don José Núñez en el año 1938 en conjunto con unos ex trabajadores del tranvía, pero no fue sino hasta el año 1955 que se dieron los primeros trabajos para la restauración, estos hechos por Cesar Sáenz y Juan Gil Flores. Estas ruinas pertenecen a la época precortesiana, constan de un templo mayor, el cual se encuentra ubicado al centro norte, con cara hacia el oriente de la ciudad.

La presencia de unas cuantas casas y talleres, sugiere que existía una división de clases entre las élites religiosas y políticas entre el llano pueblo de agricultores y artesanos. Muchos suelen ir a Ixtépete como un sitio ceremonial para así recibir a la primavera. Además, se piensa que cuenta con una relación importante con Teotihuacán, debido a los elementos arquitectónicos con los que cuenta.

Religión en Ixtépete

Los habitantes o miembros en Ixtépete fueron avanzando como una cultura politeísta, lo cual dice que no creían en un Dios, sino más bien en varios, a los cuales clasificaban o les otorgaban sus nombres de acuerdo con algunos distintos fenómenos que no eran capaces de explicar, como lo son la lluvia, las inundaciones, los sismos, las olas y las estaciones del año. Los habitantes de esta zona adoraban a Xipetotec (Señor del desollado), Tláloc (Dios de la tierra y de la lluvia), Ehecatl (Dios del viento), Mictlantecuhtli (Señor del inframundo) y a Mixcoatl (Dios de la caza).

Historia de la zona arqueológica Ixtépete

El Ixtépete surge como el proyecto para un parque ecológico. Cuenta con características de los grupos aztecas que emigraron de Aztlán, el principal basamento dispone de semejanzas con la Pirámide del Sol, ubicada en Teotihuacán. Esta zona arqueológica parece perdida en frente del crecimiento de la mancha urbana, aunque respira entre la historia, en especial en los equinoccios primaverales, en los cuales centenares de personas van a ‘cargarse de energía’ más sin embargo, lo más relevante de este lugar es su importante participación en la historia, tanto en Guadalajara como en Zapopan. Los materiales con los cuales fue erigido, decididamente perecedero, tales como el adobe, también han influido en su decaimiento.

Los edificios son por lo menos 7, estos superpuestos con un lapso aproximado de 52 años entre cada uno, entre los cuales sobresalen: El centro ceremonial, también conocido como templo principal, la zona administrativa, basamentos de medidas considerables y altares. Todas las edificaciones fueron construidas con una estructura de forma de talud, lo que muestra una influencia teotihuacana.

La zona protegida dispone de 13 hectáreas, aunque se piensa que el área en total de este asentamiento, incluyendo zonas habitacionales era mucho mayor, extendiéndose incluso por el área de Santa Ana Tepitlán y El Collí. Este sitio cuenta con tres estructuras arqueológicas, entre las cuelas destaca un basamento piramidal de aproximadamente 44 metros de base, con 6 metros de altura. Este basamento cuenta con 5 etapas constructivas y con dos ampliaciones. Se localiza al lado de un cuerpo de agua que se denomina Arroyo Ixtépete o El Garabato.

En el pueblo vecino a esta zona, conocido como Santa Ana Tepatitlán, denominan a estas ruinas como Ixtépete, lo cual significa ‘cerro de obsidiana’. En un antiguo documento que carece de fecha, indica que el nombre de esta zona es Iztépec, el cual se deriva del mismo nombre que se le aplicó a un arroyo y también a un cerro a orillas del cual se encuentra ubicada esta población. El Iztépete ha de ser el nombre adecuado, esto en virtud de que en la vecina Sierra de la Primavera, abundan los yacimientos de obsidiana. Sin embardo, desde el año 1964 se ha empezado a utilizar otra etimología para designar a esta zona: Ixtépete, lo cual sería equivalente a ‘cerro de ixtle o fibra de maguey’.

En conclusión, te aseguramos que tendrás una experiencia inolvidable si visitas esta zona arqueológica.